Mover mercancías de un país a otro sucede todos los días del año, siendo fundamental para el comercio global. Sin embargo, una de las primeras decisiones logísticas es elegir entre carga consolidada (LCL) o carga directa (FCL). Ambas opciones son gestionadas comúnmente por un freight forwarder, pero cada una tiene ventajas claras dependiendo del tipo de operación, presupuesto y tiempos de entrega.
A continuación, te explicamos las diferencias reales y cómo identificar cuál opción se adapta mejor a tu negocio.
Son cuando las empresas llegan a enviar mercancías dentro de un camión, ocupando un espacio dentro de estos y de acuerdo con la cantidad en peso o al volumen que desea enviar. Uno de los aspectos importantes para el tipo de envío consolidado, es que hay que esperar hasta que el contenedor sea ocupado por completo con otras cargas.
Las ventajas con la que cuenta esta carga esque hay un menor costo inicial, flexibilidad para envíos frecuentes y pequeños y buen equilibrio entre precio y rapidez.
Este es un tipo de carga que solo contiene mercancías de una sola compañía, te permite enviar entre 10 a 24 palés (de 4 toneladas y media a 20 toneladas), productos delicados, de alto riesgo o urgentes. Tiene menos riesgo de sufrir daños porque hay menos paradas y solo pocos puntos de contactos.
Las ventajas que tiene el FCL para mover tus mercancías son que tiene menor probabilidad de daños en los productos, mayor capacidad de carga, uso exclusivo de la unidad, más efectivo para envíos grandes y por ultimo el envío nunca deja su vehículo desde el origen hasta el destino, lo que mantiene los envíos seguros.
Elegir entre carga consolidada (LCL) y carga directa (FCL) depende principalmente del volumen de tu mercancía, el presupuesto disponible y la urgencia de tu envío. Si manejas cargas pequeñas o medianas y buscas una alternativa económica sin comprometer demasiado los tiempos, la consolidada es la opción más conveniente. Por otro lado, si tu operación requiere mayor seguridad, menos manipulación y tiempos más rápidos, lo ideal es optar por carga directa.
En general, la mejor decisión dependerá de la etapa de crecimiento de tu empresa y del tipo de mercancía que mueves.
No existe una opción universal. La mejor elección depende de tu volumen, urgencia, tipo de carga y presupuesto. Por eso, trabajar con un freight forwarder confiable es clave para evaluar cada operación y optimizar tu cadena logística.